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domingo, 18 de febrero de 2018

Emily is Away Too: Oda al internet de los años 2000.

Desarrollado y publicado por Kyle Seeley en 2017, esta obra toma como base la fórmula de su predecesor, Emily is Away (publicado gratuitamente en 2015), para recrear el pasatiempo de muchos adolescentes durante los años 2006 y 2007: los programas de mensajería instantánea que acompañaron al auge del uso de internet en los hogares domésticos.
Emily is Away Too podría resumirse como un simulador de dichos programas, concretamente de la mensajería instantánea AOL en la que se basa, aunque también guarda relación con el más conocido en España Microsoft Live Mesenger (o MSN Messenger). Sin embargo, el juego no sólo muestra su pantalla de chat con la que el jugador interactúa, sino que también juega con enlaces a páginas web que son claras referencias a los inicios de Facebook, Youtube y Steam en aquellos años, generando una inmersión total para aquellos jugadores que experimentasen esa época en sus carnes.
Parte del éxito de Emily is Away Too se basa en aprovechar ese sentimiento nostálgico como gancho sobre el usuario y que aprovecha para sacar a la palestra el verdadero tema del que habla: el funcionamiento de las relaciones entre los adolescentes de aquella década, perfectamente extrapolables a las que se dan en la actualidad.

Las interacciones se desarrollan en función de la respuesta que elijamos entre las tres posibles que nos ofrecerá el juego. Fuente
La obra muestra dos personajes principales que interaccionan con el jugador a lo largo de la obra: Emily y Evelyn, dos chicas de entre diecisiete y dieciocho años con personalidades y gustos claramente definidos. Por medio de un sencillo sistema de toma de decisiones que simula a la perfección las antiguas conversaciones por chat, iremos hablando con ambas para conocer sus inquietudes e ilusiones. El juego, aunque limitado, nos ofrece una serie de alternativas en determinados puntos de la partida que determinarán el camino y desenlace que tomará el argumento.
Para reforzar la experiencia, existe una gran variedad de iconos que se irán desbloqueando a medida que se avance en el desarrollo de la obra. Además, la obra cuenta con una galería en la que se podrán desbloquear otros iconos por medio de códigos. El propio juego da pistas sobre los códigos correctos para obtener los nuevos iconos, y cada uno de ellos genera nuevas líneas de diálogo en el propio juego, actuando como easter eggs y realizando referencias a otras obras, autores y contenido relacionado en mayor o menor medida con el ocio digital y audiovisual. Es en estas secciones extra donde podemos observar la picaresca de los desarrolladores, al introducir bromas y chistes, en muchos casos anacrónicos, que juegan con el contraste entre la actualidad y la realidad que plantea el juego.
La obra devuelve al jugador a la década de los 2000 empleando réplicas de páginas web sumamente conocídas con el aspecto que presentaban en aquella época.
Emily is Away Too es una obra pensada para aquellas personas que vivieron la época dorada de la mensajería instantánea por internet en plena adolescencia. Aquellas personas que pasaban tardes y noches enteras intercambiando mensajes con muchas de sus amistades y que basaban buena parte de sus relaciones en aquellos chats. Aquellas personas que en algunas ocasiones llegaban a escaquearse de sus camas, tratando de pasar desapercibidos ante la vigilancia de sus padres o tutores, para atender de madrugada aquella conversación que no podía esperar al día siguiente. Emily is Away Too es para toda esa gente que vivió aquellos años, y por medio de su sencillo diseño obliga a reflexionar una década después sobre aquellas experiencias, en las que la música, los primeros conciertos, salidas con amigos y las relaciones sentimentales primerizas eran los principales temas de conversación.

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