(Esta reseña fue publicada originalmente en el blog Bebe con el Gnomo el día 11/01/2012. Puedes ver la entrada original -aquí-).
"Tu corazón es todavía bueno, aunque tu camino sea oscuro".
En ocasiones hay historias que pueden sobrecoger el alma de una persona. Historias que mientras son contadas te agarrotan el cuerpo, y en ocasiones consiguen paralizarte el corazón. Cuando uno siente algo así, es que está siendo testigo de una historia digna de conocer y de mostrar al resto del mundo.
Y eso es lo que me ha pasado a mí en estas navidades, cuando de pura casualidad recordé una recomendación de un viejo amigo sobre un manga titulado "Berserk". Es algo que tienes que leer, me dijeron hace años cuando me hablaron de ella por primera vez. Y hace unas semanas acabé recordándolo y sintiendo bastante curiosidad por ella, así que me puse manos a la obra, aunque no sin ciertas dudas acerca de si merecería la pena leerla o no. Maldito el momento en el que decidí esperar tanto para saborearla.
Yo, ingenuo de mí, pensaba que tras leer y ver las historias que ya llevaba devoradas a lo largo de mi historial de lector, había visto de todo y estaba bastante curtido en lo que a historias duras y escenas fuertes se refiere. Pero nunca imaginé que este manga llegase a calarme tan hondo, ni a colarse en el podio de mis historias predilectas, esas de las que una vez leídas, me duran en la cabeza durante meses. Tal vez años.
Berserk es una historia oscura, que cuenta la vida de un hombre atrapado por el odio y las ansias de venganza. Berserk cuenta la historia de un héroe que trata de hacer justicia con los demonios que destrozaron su vida, aun a costa de que por el camino acabe él mismo por convertirse en un monstruo.
Una muestra de la esencia del manga, captada a la perfección.
En cada página del manga, uno puede percibir todas y cada una de las emociones que recorren el rostro del protagonista: el odio y la ira por las que se guía en cada batalla, el dolor por un pasado que se ha esfumado para siempre, la culpa y la tristeza por las acciones que se ve obligado a cometer para continuar con su venganza...
Ambientado en un mundo fantástico medieval en pleno auge de la Inquisición, Guts, el protagonista de Berserk, se embarcará en un viaje sin rumbo fijo para acabar con la Mano Divina y su legión de Apóstoles, causantes de su dolor, sin otra guía que la marca maldita grabada en su cuello. La historia presenta dos arcos argumentales bien diferenciados, la primera parte narra la infancia de Guts y su vida como miembro de la Banda del Halcón, mientras que la segunda parte relata su día a día tras los eventos del "Eclipse".
Berserk comenzó a publicarse en 1988 de la mano de Kentaro Miura, consta de 36 tomos y aún sigue publicándose actualmente, aunque a un ritmo muy irregular. En el pasado fue publicado en España por Mangaline, llegando a sacar a la luz los 30 primeros tomos antes de anunciar su cancelación. Recientemente, la editorial Glénat ha anunciado que va a relanzar esos 30 tomos, a la vez que publica nuevo material en castellano.
Una historia digna de devoción y respeto que dudo mucho que deje indiferente a nadie. No es ni de lejos apta para todos los públicos, no sólo por sus escenas de violencia sino también por parte de su trama. Aún así, la cantidad de emociones que puede llegar a transmitir en sus escenas (y no sólo emociones agresivas ni sentimientos negativos, también tiene momentos de ternura, aunque haya que reconocer que no abundan demasiado) hace que sea una historia más que recomendable. La gente que sea aficionada a la fantasía épica encontrará en esta obra una joya prácticamente irreemplazable.


No hay comentarios:
Publicar un comentario